viernes, marzo 25, 2011

Cuando las manecillas se alineen será un recordatorio de cuanto me amó...



















“He aquí verdaderas estrellas que colman los cielos,
y aquí en la tierra, llegan emulantes voladores,
que aunque nunca se comparen a las estrellas,
(y en el fondo realmente nunca lo han sido)
a veces logran parecerse a ellas.
Sólo que, claro, no consiguen igualarlas”


“Luciérnagas en el jardín”, poema de Robert Frost



Fireflies in the garden · 2009· Denis Lee

martes, agosto 24, 2010


"...Entre el 25 de diciembre y el 1 de enero, la gente inscrita en Match.com, MySpace y CraigList aumenta en un trescientos por ciento..."

In Search of a midnight kiss · Alex Holdridge · 2007

domingo, julio 25, 2010

No sólo basta con hallar la circunstancia, sino además el momento preciso...



Antes cuando una persona tenía un secreto y no lo quería compartir con nadie, escalaba una montaña, buscaba un árbol y le hacía un agujero. Entonces susurraba el secreto en el agujero y lo tapaba con barro.


"¿Qué importancia tiene si se besaron? ¿Si fue él o fue ella? Había algo en sus ojos que una vez soñé tener en los míos- Piensa mientras intuye que nada importa más que las cosas que no se ven. El amor puede no ser más que el deseo de amar. Pero ya es mucho. Es demasiado."
· In the mood for love· Wong kar Wai

domingo, junio 03, 2007

El golpe maestro del leñador-duende



El ‘Bethlem Royal Hospital’ de Londres es el manicomio más antiguo del mundo. Se fundó en el año 1247 con el fin de albergar a todo tipo de "lunáticos" y enfermos mentales. Sin embargo, gracias a sus métodos brutales, pronto empezó a conocerse como el Hospital de “Bedlam”, que en inglés significa confusión o follón. El nombre se lo pusieron los londinenses que escuchaban los gritos que salían del edificio, gritos de locos enjaulados o encadenados a las paredes. Años más tarde, a partir del siglo XVIII, se puso de moda entre los caballeros y damas ingleses acudir al hospital de Bedlam para pasar una tarde de diversión. Por apenas un penique, los ingleses adquirían un pase para el gran zoológico humano. "La visita de esa casa de locos – cuenta Leopoldo María Panero – era una de las grandes diversiones dominicales de los londinenses. Los visitantes pasaban por esas verjas llamadas "penny gates", porque la entrada costaba muy poco. El visitante tenía derecho a recorrer todas las divisiones, las celdas, hablar con los enfermos, y burlarse de ellos. A cambio de sus agudezas dábales en ocasiones algo de comer, o bien les hacía beber alcohol para estimularles a seguir divirtiéndole".En el hospital de Bedlam nunca faltaron los huéspedes ilustres. Entre ellos se cuentan casos como el de James Hadfield, que intentó matar al rey Jorge III convencido de que solo con ello se produciría la segunda venida de Jesús; o el de James Tilly Matthews, un famoso comerciante de té que en 1793 se puso en contacto con el primer ministro para advertirle de que una legión de “espías magnéticos” atacaría Gran Bretaña a bordo de “telares voladores” controlados por la mente.Los casos más interesantes son los de dos extraños artistas: Louis Wain y Richard Dadd. El primero desarrolló una auténtica obsesión por los gatos, sus pinturas de mininos antropomórficos, que fuman, toman el té o juegan al bridge, eran muy valorados en la Inglaterra victoriana y durante años produjo millares de ellos. Wain vivió encerrado en su casa con tres hermanas solteras y 17 gatos, hasta que, al cumplir 57 años, aparecieron los primeros síntomas. De pronto, algo empezó a sucederle a sus gatos. A medida que avanza su esquizofrenia, su expresión se hacía más exagerada y siniestra, Wain empezó a dar largos paseos nocturnos y a hablar de enemigos que influían en su mente a través de rayos eléctricos. La evolución de sus dibujos aún sigue siendo estudiada en las clases de Psiquiatría.El pintor victoriano Richard Dadd no estaba obsesionado con los gatos pero sí con las hadas. A los 20 años, con una prometedora carrera como pintor, Dadd hizo un viaje a El Cairo y se pasó cinco días fumando hachís en una cachimba. Alrededor del cuarto día, le pareció que el burbujeo de la pipa le hablaba, hasta que comprendió que se trataba de un mensaje del dios egipcio Osiris, que se dirigía a él en un lenguaje de burbujas.Al cabo de unas semanas, de regreso a Inglaterra, Dadd le partió la cabeza a su padre con un machete y se deshizo del cuerpo. Cuando le capturaron, la policía le requisó una lista con los nombres de las personas a las que se proponía eliminar por orden de Osiris, empezando por su padre y terminando por el Papa de Roma.Richard Dadd fue confinado de por vida en el hospital de Bedlam. Allí siguió pintando sus cuadros de hadas, pero dedicó nueve largos años a terminar una obra en concreto: “El gran golpe del leñador mágico”. En ella, un grupo de duendes y hadas observa a un extraño leñador que sostiene su hacha y lanza un golpe hacia la nada. Fue tal la cantidad de capas que Dadd fue agregando obsesivamente, que la pintura adquirió un efecto tridimensional. Hoy es una de las obras más deslumbrantes de la Tate Gallery de Londres.

jueves, marzo 01, 2007

Barbara Kruger · New Jersey 1945



Barbara Kruger ,su obra artística deriva de una evolución cuyo momento clave ocurre en 1976, cuando se traslada a California para replantearse su propio papel en el mundo del arte. Durante un año interrumpió su actividad para dedicarse a investigar su conexión con todo lo que le rodea, y fue entonces cuando recibe la influencia de Foucault, Roland Barthes, Julia Kristeva y Jacques Lacan. Al igual que Foucault, Kruger concibe un sujeto construido por las fuerzas sociales; son las redes de relaciones, la posición de unos sujetos respecto a los otros los que definen al individuo.
Si para Barthes ese "poder" se ejerce a través del lenguaje, para Kruger se impone a través de la imagen, como ella define, su obra estudia "the panorama of social relations mediated by images" (2). Ella sostiene que la sociedad está controlada por los códigos dictados por los medios de comunicación, hasta el punto de que las experiencias vividas en ocasiones se reducen a la imitación de aquellos clichés asentados en nuestra memoria.

sábado, febrero 24, 2007

M.C. Escher: El arte de lo imposible. Centro de arte Canal



Aun si la tierra dejara de girar sobre su eje y alrededor del sol, aun si no hubiese mas dias ni noches, ni mas veranos ni inviernos, el tiempo continuaria su curso hacia la eternidad, asi es como nos lo imaginamos...

M.C. Escher

domingo, febrero 11, 2007



Everything will turn out the way you want, if you stop doubting that I love you.

lunes, enero 22, 2007

El creative Growth Art Center y Judith Scott



Carl Hendrix sufre parálisis cerebral. Se mueve en silla de ruedas por la gran sala del Creative Growth Art Center, de Oakland (California, Estados Unidos). Construye mesas y sillas utilizando como referencia métrica su propio brazo largo y delgado. Donald Mitchell, un hombre corpulento, dibuja hombrecitos negros y compone música. Dan Miller, un joven autista, traza líneas que se repiten una y otra vez, como el fruto de una obsesión. Sentada frente a una larga mesa, una mujer diminuta con un original sombrero trenza y anuda telas en una singular escultura a la que envuelve de vez en cuando con sus brazos. Es Judith Scott, una de las artistas de este centro de arte californiano, fabricando sus enmarañadas piezas de hilo o lana. Ella, como Dan, Donald o Carl, encontró en esta institución para adultos con discapacidades físicas o mentales un camino para su expresión artística...

Ahora, su singular historia como artista ha sido llevada al cine por Lola Barrera e Iñaki Peñafiel. El documental Qué tienes debajo del sombrero, producido por Julio Medem, que pudo verse en la última edición del Festival de Cine de Valladolid y en el de Sevilla, muestra la vida de Judith y de su hermana gemela, Joyce, y el largo camino que ambas hubieron de recorrer hasta encontrarse.

Acabada la II Guerra Mundial, un psiquiatra de la Escuela de Viena, Leo Navratil, ayudaba a sus pacientes animándoles a exteriorizar sus traumas mediante dibujos. Entre las montañas de garabatos, Navratil descubrió unos cuantos que le gustaron. Se los envió al pintor francés Jean Dubuffet, quien al verlos acuñó el término art brut para designar las obras artísticas libres de toda influencia. “Los mecanismos psicológicos de los que surge la creación artística tienen tal naturaleza que, o bien deberían incluirse en el terreno de la patología, y considerar a todos los artistas como psicópatas, o bien habría que extender los límites de la normalidad para que abarquen la locura”. Éste es el arte sin razón, algo intuitivo, el ideal de cualquier artista que persigue dejar de lado lo racional y trabajar desde lo más profundo. Un arte creado al margen de la cultura oficial que Roger Cardinal, un crítico de arte inglés, amplió en 1972 al campo de los artistas autodidactos, los outsiders, que no persiguen ser artistas famosos, ni ganar dinero, ni complacer a nadie...

Judith Scott es el mejor ejemplo de esa corriente. Su mundo interior afloró dos años después de llegar al Centro de Arte de Oakland. Al principio, Judith se sentaba en la silla y emborronaba papeles sin más. Un día, Silvia Seventy, una de las artistas que enseñan allí, le ofreció una madeja de hilo y unos palos de madera. Y todo cambió. Se iniciaba un proceso de creación sorprendente. Con telas y lanas, unos materiales utilizados desde siempre por las mujeres, Judith inició su inesperado despegue hacia el estrellato. Sus obras crecían poco a poco en tamaño y forma hasta que llamaron la atención de la dirección del centro y de John MacGregor, un psicólogo e historiador del arte que escribió en 1999 Metamorphosis: the fiber art of Judith Scott. Fue a partir de ahí cuando llegó el éxito comercial de Judith. Sus bolas de lana adoptaban cada vez figuras más caprichosas. Pies, pájaros, siluetas… El mundo silencioso de la artista irrumpía con fuerza en la realidad y sus esculturas comenzaron a cotizarse al alza. Hoy alcanzan precios de 15.000 a 20.000 dólares, y los museos de art brut de Lausana, Baltimore, Tokio, Dublín, además de galerías y coleccionistas privados, han adquirido muchas de sus obras.

Pero lo más sorprendente es el interior de las esculturas de Judith Scott. Aparecieron en el interior tesoros de desechos, como si de la cueva de Diógenes se tratara. Una evidencia de la cleptomanía de la artista. Allí aparecieron no sólo los carretes de las lanas que utilizaba habitualmente, sino un enorme ventilador roto, una bicicleta, sillas, bolsas de patatas fritas, las luces del árbol de Navidad, mantas, zapatos de tacón… incluso un gran carro de supermercado que un día un mendigo abandonó a la puerta de la institución californiana...

La araña que atrapa, envuelve sus capturas y teje....

El Creative Growth Art Center es una institución artística, no es un centro de terapia. Se fundó en 1974 y desde entonces los discapacitados que allí acuden han producido cerca de 450.000 piezas. “La energía que hay allí es algo increíble. El éxito de este tipo de institución es que funciona de forma independiente; es un centro subvencionado a través de fundaciones privadas y se financia también con la obra de los artistas”, comenta Barrera. Fascinada por lo que vio, tiene la firme idea de intentar montar una institución de este tipo en España...

domingo, enero 14, 2007



El tiempo, imparable...

domingo, diciembre 31, 2006

miércoles, diciembre 20, 2006




...¿"Perdida en la traducción"?....

lunes, diciembre 18, 2006



"Todo esta iluminado por la luz del pasado. Siempre está a nuestro lado...dentro, mirando hacia fuera. Como tú dices, del revés...
Jonfen, te envío esto, porque hemos compartido algo por lo que existir, y , por supuesto....
por si alguien viene buscando"

martes, diciembre 12, 2006

sábado, diciembre 09, 2006



Esperando a escuchar el final del tango...

sábado, diciembre 02, 2006

que paren el mundo que yo aqui me bajo



Hay veces en las que el mundo sigue girando... y tu necesitas un respiro...

miércoles, noviembre 29, 2006



Para el conductismo, el pensamiento es una manera de actuar, una organización motriz...
Nuestra conducta es una cuestión de reflejos condicionados, de respuestas aprendidas por condicionamiento clásico. No nos mostramos sociables o agresivos porque nacimos con un instinto que nos obliga a ello, sino porque aprendimos a hacerlo por condicionamiento.

Somos lo que hemos aprendido.

Dame un individuo y haré de él un criminal o un santo....

miércoles, septiembre 06, 2006

Siempre había un pieza que nunca acababa de encajar...



De pequeña me gustaban los puzzles...

En aquellas mañanas de Agosto en las que esperaba a que mi madre llegase del trabajo, en las que ya me había cansado de jugar con los juguetes, cogía una caja enorme que había en la repisa de encima de la cama, me sentaba en el suelo, y desperdigaba sobre él todas las pequeñas piezas que lo formaban.
Me gustaban los puzzles difíciles, esos que tienen un montón de piezas parecidas.... el que yo tenía era un barquito velero, en el que prácticamente todo era azul, azul de mar, o azul de cielo....
Empezaba por las cuatro esquinas y después continuaba por los bordes, hasta completar el marco del dibujo. Una vez que había terminado con esto, siempre me paraba a pensar, sabiendo que ahora la cosa ya se complicaba.....

Siempre había una de ellas que nunca encajaba. Una que era de la misma forma, del mismo color y del mismo tono que la que tú estabas buscando, pero que cuando la intentabas encajar, nunca se acoplaba con suavidad.
Cualquier persona sabe que si la pieza no encaja a la perfección, es porque no debe de ir colocada en ese lugar y debes de buscar la adecuada...

Sin embargo, lo que se me ha quedado grabado de cuando de pequeña hacía puzzles, es que siempre que había una pieza que no acababa de encajar; yo nunca la dejaba en el montón con las demás y seguía buscando....
Yo me quedaba parada, mirando el puzzle, y mirandola a ella, su forma, su color, y el hueco que debía de rellenar... y la probaba una y otra vez esperando que en alguna de las ocasiones se deslizase como hacían las demás, convencida de que debía estar defectuosa, mal limada, o curvada, pero que obviamente no estaba equivocada con su destino...

Cualquier explicación era posible antes de que ese no fuese el lugar que debía ocupar la pieza que yo había escogido...

sábado, septiembre 02, 2006

no prendas la luz



¿Por qué cuando rescatamos a nuestro niño para llevarlo con nosotros, tan sólo rescatamos la peor parte?
La parte del niño que no quiere crecer, la del niño egoista y caprichoso, la del niño irresponsable....
¿Por qué dejamos olvidada la mejor parte?
¿Por qué nos olvidamos de volar, de soñar, de confiar?
¿Por qué olvidamos la inocencia?

Sin mentiras, sin prejuicios, sin miedos......

"... Entonces la ventana se abrió de par en par, como antiguamente y Peter Pan entró por ella (...)
Era un niño todavía, mientras ella era una persona mayor. Se acurrucó al lado del fuego, y no se atrevía a moverse. Sentíase culpable de ser ya una mujer.
-Hola Wendy- dijo él sin notar diferencia alguna, pues (...) en aquella débil claridad el blanco vestido de la dama podía muy bien haber sido el camisón de dormir con el cual la vio por primera vez.
-Hola Peter Pan- dijo ella débilmente, empequeñeciéndose cuanto fue posible. (...)
-Peter Pan- dijo ella temblando- ¿Esperas acaso que yo vuelva contigo?
- Naturalmente. Para eso he venido-. Y añadió con cierta severidad: -¿Has olvidado que es la época de la limpieza de la primavera?.
- No puedo ir- dijo excusándose- me he olvidado de volar.
- Pronto te enseñaré otra vez-
- Peter Pan no malgastes en mí el polvo de las alas de las hadas.
Se habían levantado y un temor asaltaba ahora al niño.
-¿Qué es eso?- gritó estremeciéndose.
-Voy a encender la luz- repuso ella- y entonces podrás verlo por ti mismo.
Casi por primera vez, que nosotros sepamos, Peter Pan se asustó.
- No enciendas la luz, clamó!-"

sábado, abril 22, 2006

21.04.06



...Pues que el que lleva mi nave, guie mi rumbo..."

jueves, abril 06, 2006

A través de las palabras...



Dicen que a través de las palabras el dolor se hace más tangible, que podemos mirarlo como a una criatura oscura, tanto más ajena a nosotros cuanto más cerca la sentimos….
Pero yo siempre he creido que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, el más hondo, el más injusto….

Pasé mi vida amando a una mujer que amaba a otro que no la amaba a ella, sino a otra, de la que nunca supo si le correspondía , era este un tiempo en el que podía mirar el futuro con más esperanza que miedo…
· A los que aman · Isabel Coixet ·