sábado, septiembre 02, 2006

no prendas la luz



¿Por qué cuando rescatamos a nuestro niño para llevarlo con nosotros, tan sólo rescatamos la peor parte?
La parte del niño que no quiere crecer, la del niño egoista y caprichoso, la del niño irresponsable....
¿Por qué dejamos olvidada la mejor parte?
¿Por qué nos olvidamos de volar, de soñar, de confiar?
¿Por qué olvidamos la inocencia?

Sin mentiras, sin prejuicios, sin miedos......

"... Entonces la ventana se abrió de par en par, como antiguamente y Peter Pan entró por ella (...)
Era un niño todavía, mientras ella era una persona mayor. Se acurrucó al lado del fuego, y no se atrevía a moverse. Sentíase culpable de ser ya una mujer.
-Hola Wendy- dijo él sin notar diferencia alguna, pues (...) en aquella débil claridad el blanco vestido de la dama podía muy bien haber sido el camisón de dormir con el cual la vio por primera vez.
-Hola Peter Pan- dijo ella débilmente, empequeñeciéndose cuanto fue posible. (...)
-Peter Pan- dijo ella temblando- ¿Esperas acaso que yo vuelva contigo?
- Naturalmente. Para eso he venido-. Y añadió con cierta severidad: -¿Has olvidado que es la época de la limpieza de la primavera?.
- No puedo ir- dijo excusándose- me he olvidado de volar.
- Pronto te enseñaré otra vez-
- Peter Pan no malgastes en mí el polvo de las alas de las hadas.
Se habían levantado y un temor asaltaba ahora al niño.
-¿Qué es eso?- gritó estremeciéndose.
-Voy a encender la luz- repuso ella- y entonces podrás verlo por ti mismo.
Casi por primera vez, que nosotros sepamos, Peter Pan se asustó.
- No enciendas la luz, clamó!-"

2 comentarios:

monitocadaver dijo...

el otro día nació mi segunda sobrina, Ruth. Nació con las uñas muy larga, más o menos, el caso es que cada vez que se toca la cara se la araña. Decidieron ponerle unos guantitos para que no se hiciera daño, pero llevando horas en esta vida aprendio rapidamente a quitarse los guantitos, para poder seguir arañandose.

Meridiana dijo...

Tengo la piel de gallina. ¿Sabes? Para mí no hay final más triste que el de Peter Pan. Es uno de mis libros favoritos y quizá ese mundo al que nos agarramos para no mirarnos al espejo y darnos cuenta que aquellos, los de entonces, ya no somos los mismos; que estos, los de ahora, el de ahí enfrente, eres tú, que el momento en el que aún podemos soñar, idear, nuestra futura vida, ya acabó; que es esta, y quizá en ella hay poco de lo que quisimos para nosotros mismos.
Ire, eres ideal. Aunque apenas te conozca, te quiero con locura. Y te lo demostaré, porque no te dejaré caer de nuevo...
Te llamo el viernes.