No soy nadie especial,
soy como tú,
como todos.
Mira, podría ser
tranquilamente ese
que acaba de cruzar el semáforo
en rojo,
el que está entrando en el bar;
no te acuerdas,
pero me has pedido fuego esta tarde
y no tenía,
qué le vamos a hacer.
Bien, ahora
me tienes en tus manos:
llévame contigo a casa
o vuelve a dejarme en el stand, allá tú.
Pero recuerda,
éste podría ser el inicio de una larguísima amistad.
Karmelo C. Iribarren * Antología 1985- 2008
1 comentario:
Gracias Dani. Tu creías que me dejabas un libro, y estabas regalándome el tiempo...
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